Mi jefa renunció a los cuatro meses de mi ingreso y me quede con sus tareas pero no su sueldo
Después de cinco años trabajando como diseñadora audiovisual freelance, me contactaron por LinkedIn para un puesto en el área de Marketing en una multinacional dedicada a la venta de espacios publicitarios. Tras esa primera entrevista, pasaron varios meses y un total de cinco entrevistas más hasta que, en agosto, finalmente comencé a trabajar.
Todo iba bien. El trabajo era exigente, pero me estaba adaptando, y mi jefa de Marketing no solo era una gran profesional, sino también una gran persona. Sin embargo, todo cambió cuando, tres meses después de haber comenzado en mi puesto, mi jefa anunció su renuncia debido a temas personales. Un dato importante es que el "departamento" de marketing estaba compuesto por solo dos personas: ella y yo.
Como noviembre fue su último mes, asumí que buscarían a su reemplazo después de las fiestas. Pues no. Hasta el día de hoy, el departamento de marketing está siendo manejado únicamente por mí. Como mencioné antes, la empresa es de publicidad, así que me encargo de los diseños para presentárselos a los clientes, lo que implica un análisis de la marca o, en caso de que no tengan nada, generar algo desde cero. También hago el seguimiento con los proveedores correspondientes para que los proyectos se lleven a cabo.
Al ser la única diseñadora, cualquier otro diseño interno pasa por mí, como presentaciones o videos institucionales. Las redes sociales también son parte de mi trabajo. Genero un cronograma mensual y realizo las publicaciones. Ahora, sin mi ex jefa, la organización de eventos de la empresa, así como la participación en eventos de terceros, recae sobre mí.
La parte digital también la estoy llevando a cabo yo, como la actualización de la página web de la empresa, la cual está siendo realizada por un tercero, pero necesita que le pase toda la información y le indique qué modificaciones hacer. También manejo la pauta digital, ya que la empresa vende espacios publicitarios en su página web, y aprendí a usar el Adserver.
Hoy recibí un correo donde me piden que me encargue de pedir presupuestos para diferentes proyectos. Así que supongo que también querrán que me encargue de eso. La lista sigue. El problema es que están buscando a alguien más para trabajar, pero no para el departamento de marketing, sino para el departamento de ventas, que ya tiene tres equipos de al menos dos personas cada uno.
Al ver que no hay intención de buscar a alguien más para marketing, me acerqué al gerente general y le pregunté si existía la posibilidad de que alguien ingresara para acompañarme. Me dijo que sí, pero que por ahora no. En la sala estaba presente el jefe de ventas, y, como si yo no estuviera allí, dijo en voz alta: "Nunca entendí por qué aplauden a un piloto de avión por aterrizar el avión. ¿Por qué habría que aplaudir a alguien por hacer bien su trabajo?"
Nunca entendí qué tenía que ver. Yo no estaba pidiendo que me aplaudieran, sino que estaba pidiendo ayuda. Una ayuda que no llega y que cada vez se traduce en más tareas, más exigencias y más estrés de mi parte, porque me hacen sentir constantemente en falta si no logro hacer todo lo que tengo que hacer.
Después de esa conversación, comprendí que este no es el lugar para mí. Me gusta el trabajo, pero la dinámica que están manejando no es la correcta, y me niego a que me drenen. Estoy en un "no-lugar". Ya no soy asistente, sino que manejo todo un departamento, pero no tengo ni los beneficios ni el sueldo de alguien que tiene ese puesto. Es más, me dijeron que la persona que entre será mi jefe. Pero ahora soy la única persona que sabe hacer varias de las tareas que hacía mi ex jefa, así que yo debería capacitar a la persona que entre.
En fin, por ahora voy a empezar una nueva búsqueda, pero no puedo permitirme dejar este ingreso. Mi pregunta es: ¿Qué se hace mientras tanto si el gerente general no me presta atención y yo ya siento que no doy más? ¿Debo hablar con recursos humanos?
Por lo menos algo me queda claro: si no se llega, no se llega. Si quieren que las cosas se hagan bien, tienen que contratar a alguien más. Conociéndolos, tendré que soportar varias caras largas y retos por no llegar, pero mi salud y tiempo están primero.